Introducción

Tres minipiezas sobre el poder

Piezas breves

Entredientes.
I monólogo para artistas circenses:
el acróbata aéreo
Escena de Carlos Be

Habitación en medio de ciudad en oscuro completo
Escena de Juan Claudio Burgos

«Animala» o «Nada más que una mujer que espera»
Escena de Lucía
de la Maza


Entrevista

Marco Antonio de la Parra: «El teatro tiene un nivel de riesgo y de vida que no tienen las otras artes de la repetición»



Juan Claudio
Burgos exprés

San Vicente de Tagua Tagua, Chile, 1966. Pedagogo, actor y dramaturgo. Actualmente reside en Madrid, donde realiza el Doctorado en Dramaturgia de la Universidad Carlos III. Eventualmente dicta cursos de escritura teatral en esa institución.

Algunos textos teatrales

—Mal sueño
—Casa de Luna
—El café o los indocumentados
—La defense
—Tratado del príncipe las manos bermejas y la torre
—Transatlántico o la fuga de Europa
—Con la cabeza separada del tronco
—Inútil deseo
—Hombre con pie sobre una espalda de niño
—Porque tengo sólo el cuerpo para defender este coto

Premios

—Seleccionado en la Muestra de dramaturgia nacional de Chile en ocho ocasiones.
—Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura categoría Teatro Inédito en 1998, por Petrópolis o la invención del suicidio.

En la web

Archivo dramaturgia
Escena chilena
Blenamiboa
Ophelia

 

 

ESCENA DE JUAN CLAUDIO BURGOS, DRAMATURGO CHILENO

Habitación en medio de ciudad en oscuro completo

 

El viaje desde el deslumbramiento incial al desencanto donde desembocan tantos amores, por tumultuosos y pasionales que hayan sido. El sexo y el amor: ¿cuándo y cómo hay que reinventarlos para que no aburrir o aburrirse del otro? Una pareja habla sobre ello.

 

Juan Claudio Burgos
juanclaudioburgos[arroba]gmail.com

Ilustraciones: Paloma Gómez

 

HABITACIÓN en medio de ciudad en oscuro completo, sólo aparecen márgenes de objetos, sonidos, palabras, gestos, cuerpos, en cualquier zona de la penumbra. 

PRIMERA PENUMBRA

dos cuerpos en mitad de habitación

MUJER:
¿cuál es la zona?

HOMBRE:
aquí.

MUJER:
¿seguro?

HOMBRE:
quiero que todo suceda aquí, en medio de esto, donde apenas puedo ver, en un lugar donde es de vida o muerte adivinar.

MUJER:
adivinar qué.

HOMBRE:
lo necesario

LA PUTA:
¿qué?

HOMBRE:
no piense. verá qué fácil resulta todo.

MUJER:
¿de verdad lo quiere aquí?, ¿quiere hacerlo todo aquí?

HOMBRE:
sí, claro que lo quiero. ¿puede?

MUJER:
no me atrevo.

HOMBRE:
no me atrevo, no me atrevo, no me atrevo, no me atrevo, no me atrevo. no sea cobarde.

MUJER:
soy demasiado cobarde.
no tiene que repetírmelo.

casi en oscuro

MUJER:
lo sé.
yo no.
yo-no-no-soy-capaz.
mi cuerpo no soporta una larga exposición.
no soy capaz.
no tengo la fuerza suficiente,
la fuerza necesaria para negarme.
lo que me pide es más fuerte,
más fuerte que el movimiento y la fuga.
no puedo esquivarme.
mi cuerpo no puede esquivarla,
esquivar su mirada.
no, no puedo,
no puedo.
me obliga a exponerme
y correr por la pasarela, el escenario, la calle, la plaza.
no me ve?
no tengo caderas,
no tengo.
ni pezones,
ni sexo,
no los tengo.
no soy lo que busca.
no soy suficiente para usted,
no soy lo suficiente.
lo sé.
y a usted le gusta ver.
lo hace por placer,
como todos.
por puro placer.
yo no puedo.
no tengo esa cualidad.
no.
es una lástima,
lo sé.
una lástima que no tenga esa cualidad,
la de despertar,
la de empalmar,
la de acelerar.
una lástima.
sí.
una lástima que no tenga esa cualidad,
que me falte,
que viva sin ella.
es demasiado,
demasiado.
se lo repito,
no me apetece,
no me apetece hacerlo así,
como me lo pide,
a oscuras, no.
no, no me apetece.
no,
no me apetece.
no.
claro,
me importa,
me importa no poder satisfacerlo.
estoy en una línea delicada.
las otras lo pueden hacer.
las otras dicen sí.
no tienen alternativa.
yo no.
son demasiado valientes.
yo no.
no saben negarse a la invitación.
les gusta posar y que les hagan fotografías así.
claro.
yo no puedo hacerlo,
no soy normal.
soy bicho extraño, cucaracha.
las otras, todas sí.
las demás tienen esas putas líneas de normalidad.
yo no.
nunca las tuve,
las líneas de normalidad esas de las que hablo.
no las tengo y que no quiero tenerlas,
como las otras que sí las tienen.
yo no.
todos tienen en sus vidas esas malditas líneas
con que pueden vivir,
con que pueden follar,
que les permiten vivir,
yo no las tengo y no me permito vivir.
voy ciega a todo lo que sea líneas de normalidad. 
a eso es a lo que me refiero cuando hablo de esas putas líneas.
a eso me refiero, a eso, a la libertad que da tener esas líneas que todos llevan prendidas ala chaqueta, bajo la falda, entre medio de las tetas, dentro de la bragueta.
yo no. yo no las llevo. voy desnuda de ellas.


TERCERA PENUMBRA

dos cuerpos en habitación

MUJER:
¿puedo tocar? 

HOMBRE:
sólo si quieres

MUJER:
no sé.

HOMBRE:
no obligo a nadie.
no me gusta obligar a nadie.

MUJER:
soy una cobarde, ya le dije.

HOMBRE:
¿la ve?

MUJER:
No.

HOMBRE:
no es necesario.

MUJER:
claro.

HOMBRE:
estar así en medio de esta nada ayuda.
una luz insignificante, un mullido velo de sombra,
una luz con la que se pueda hacer poco, es mejor.
¿y ahora?

MUJER:
muy poco, casi nada.

pasa un tiempo

HOMBRE:
acérquese a la ventana.
si tiene frío, cúbrase.

MUJER:
sí, sí que hace viento, un viento helado, heladísimo.

HOMBRE:
si soporta el frío que se cuela por la ventana, si no quiere cubrirse el cuerpo y soporta el frío, este frío inusual, entonces acérquese a la ventana.
su cuerpo lo sabe.
su cuerpo tiene memoria.
lo reconoce,
este frío inusual, digo

MUJER:
no corresponde hacer esto que me pide.

HOMBRE:
claro que no corresponde.

MUJER:
no corresponde a la costumbre.
por el tiempo y el lugar no me corresponde hacer lo que me pide

HOMBRE:
si se habitúa al frío que no corresponde,
si se habitúa a la oscuridad y se acerca a la ventana,
si se habitúa al tiempo que no corresponde,
y al lugar que tampoco corresponde,
todo irá mejor.

MUJER:
a mí me gusta con luz natural.
la luz natural a veces es mejor,
¿cierto?

HOMBRE:
es mejor,
claro.
muchísimo mejor.

MUJER:
no, no, nada me suena conocido.
de lo que voy hacer y que me pide,
nada me suena conocido.
ahora que estoy de pie,
al frío,
al viento helado,
con nada con que cubrirme del frío del viento helado,
con el cuerpo desnudo,
en el marco de la ventana,
esperando el disparo,
nada me suena conocido.

HOMBRE:
qué lástima.
qué pena.
me da pena.
no usted,
su situación.
la situación de no recordar,
mientras se congela en la ventana.
así no puedo hacer nada.
sí.
muchísima pena.
siempre me ha dado pena,
cuando se acaba la memoria
y no se recuerda
y no se recuerda nada
y el cuerpo queda vacío
vacío
y no se puede trabajar,
muy vacío,
sin nada que contar.
me gusta escuchar lo que cuenta a veces el cuerpo de los que se asoman a la ventana, al frío, sin nada que los cubra, con el cuerpo sin ropa.
me encantan los desnudos,
me encantan
como a todos.
pero usted,
mírese usted,
usted ahora da pena,
como todo en este mundo,
usted da pena,
como todo lo que veo y lo que toco ahora, da pena,
ahí al frío,
bajo el marco de la ventana,
sin nada sobre el cuerpo,
esperando el disparo.
si sigue ahí, usted me va a hacer llorar.
ver su aspecto,
me va a hacer llorar.
hoy no quería llorar
no acostumbro a llorar.
delante de desconocidos no lloro,
siento vergüenza,
vergüenza que me vean,
que me vean doblado como niño.
usted no me deja otra alternativa,
deberé exponer mi vergüenza.
deberé doblarme y llorar
seguro reirán,
los que ven esto.
reirán mis maneras ridículas,
ridículas e impostadas.
mi manera ridícula de doblarme,
de doblarme y llorar.
el llanto afea.
y me doblo la cara,
y las manos,
y me doblo el cuerpo entero.
me afea el cuerpo,
el llanto.
no quiero hacerlo,
doblarme y llorar,
sentirme dinosaurio,
no quiero.
su estado me obliga.
verla en la ventana desnuda como todas,
sin nada que contar,
me duele.
lo que usted hace,
al pie de la ventana,
con el cuerpo sin cubrir,
con pies helados y boca seca,
me duele.
¿no ve cómo me doblo?
¿no me ve?


CUARTA PENUMBRA

en una ventana un cuerpo apenas se dibuja

MUJER:
sí, claro,
lo artificial deforma.
si tuviésemos una conversación,
usted y yo,
pues,
pues,
pues  todo sería artificial.
si yo le hablara y usted me contestara dentro de los márgenes de una conversación como cualquiera, todo sería artificial.
prefiero no hacerlo.
si lo hiciera de otro modo, todo sería artificial
entre nosotros.
todo, todo siempre es artificial.
los contornos y la sustancia de la conversación
y también lo de afuera de la conversación,
usted y yo,
todo.
prefiero no hablar con usted como suele hacerse,
no lo prefiero.
con otros sí podría
hablar de manera corriente,
pero con usted  no,
cuando me ve al pie de la ventana y
me supone MUJER sin encanto,
se equivoca.
apenas se concentra en mí,
como si no existiera
o, lo que es lo mismo,
como si lo que existiera, o lo que viera de mí,
es decir,  mi persona,
no tuviera el más mínimo interés.
ese trato,
el que usted me da,
es triste,
muy triste.
para usted no, claro,
para usted es como si hablara con cualquiera
una más, 
una más sobre las que dispara su cámara.
como usted quiera,
usted es el que paga.

………………………………………….

aquí sólo podemos quedarnos con
las miradas,
los bordes de las cosas,
los objetos,
sólo ver
los contornos de las cosas,
lo que vemos,
lo que representamos usted y yo,
las palabras,
sólo las palabras de todo.


QUINTA PENUMBRA

entremedio de objetos deformes y sin límites un HOMBRE y una MUJER

HOMBRE:
con esta luz seguro verá
¿mejor?

MUJER:
no quiero.

HOMBRE:
Inténtelo.

MUJER:
¿para qué?

HOMBRE:
no sé.
Inténtelo.

MUJER:
¿usted lo sabe?,
¿usted sabe para qué sirve hacer esto?

HOMBRE:
Inténtelo.

MUJER:
no sé.
no puedo

entremedio de objetos deformes y sin límites dos cuerpos en ventana

HOMBRE:
sólo veo rayos y hormigas,
cuando me acerco a la ventana
e intento ver sobre su espalda.
sólo veo rayas y hormigas

MUJER
¿en la pantalla del televisor?

HOMBRE:
no, en su espalda.

MUJER:
qué divertido.

se interrumpe el coito


NOVENA PENUMBRA

sexo y boca en mitad de habitación

HOMBRE:
¿cuál es la zona?

MUJER:
más abajo, cariño.  

HOMBRE:
¿ahí está bien?

MUJER:
sí, claro  

HOMBRE:
en la zona más oscura  
¿no te gusta?

MUJER:
sí, sigue así.  

tiempo

HOMBRE:
¿cuál es la zona?

MUJER:
estás en los márgenes, a punto de llegar.

HOMBRE:
arriba o abajo, da lo mismo, ¿no?

boca que busca sexo

MUJER:
ahora no importa, antes sí, ahora da lo mismo, estoy acostumbrada, acostumbrada a establecer este tipo de contactos, con la televisión encendida y la luz apagada, claro, ahora todo es distinto, claro, no hay televisión, sólo rayas y hormigas sobre la pantalla y la luz apagada que puede durar días, lo hago a oscuras desde pequeña, esto de acostarme en penumbras en un sitio que no conozco Y CON HOMBRES QUE NO CONOZCO, primero lo hacía por placer ahora sólo lo hago por dinero, lástima que no pueda enseñarte las fotos, cariño, son fotos biográficas de cuando me acostaba con HOMBRES por placer, esto de sacarme fotografías lo hago desde niña, desde pequeña, si quieres verlas, las tengo en mi cartera, si tienes buen tacto y puedes atravesar el cuarto a oscuras, seguro me adivinas en esas fotos, está sobre la silla, el bolso, metes la mano y en el primer compartimiento, junto con mis papeles personales, vas a encontrar las fotografías, no quieres, veo que no quieres, mejor, mejor, cielo,  sigue en lo tuyo, cariño, que lo estás haciendo muy bien, cielo, sigue en lo tuyo, no te distraigas, ¿encuentras la zona? qué placer. 

 

 

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