INVITACIÓN AL VIAJE

Ese vendaval llamado Tarifa


Ocurre que el viento sopla tan fuerte que borra el número de los zapatos. Y que a su paso enojado arranca lunares de pañuelo, ladridos de perra y besos perdidos para siempre. Y ocurre también que la mar se alborota y que, sabrosa de sal, embiste la costa y chifla los ánimos del viajero.

Cuando ocurre, advierten los pregones, lo mejor que el viajero puede hacer es amarrarse a la cama con nudo de ahorcar perros y suplicarle a la Virgen de la Luz para que no se demore; para que le socorra pronto con el calmón o la sordera. De lo contrario, si la patrona se entretiene, si las plegarias no consiguen endulzar su vientre de tabla, el viento quemador de Tarifa prenderá los sesos del viajero y la memoria crujirá como churrasco. Por lo pronto le borrará el número del zapato. Al poco, le borrará la sombra.

Cuando la noche obliga, Montero Glez.
Editorial Debolsillo, Barcelona 2005.