Invitación a la lectura

Micromundos narrativos, David Lagmanovich y José Alberto García Avilés

Lecturas

Cuando todo acabe acabará, de Ana Arzoumanian

Los sorias, de Alberto Laiseca

Tintalabios

«Empezar un libro es un privilegio que me permite aprender todo de nuevo», Andrés Neuman

«Queremos llevar a la literatura conceptos como el action painting o la pintura matérica», hotel postmoderno

«Muchos escritores “de izquierda” prefieren publicar con las transnacionales», Daniel Divinsky

«Sólo pensar que yo fuera influencia para alguien, me daría una tremenda vergüenza», Agustín Fernández Mallo





...........................

 

 

INVITACIÓN A LA LECTURA

Micromundos narrativos

 

David Lagmanovich y José Alberto García Avilés

Ilustración: Collaterages

 

I

El microrrelato no tolera expresiones borrosamente aproximadas, ni tampoco la repetición inmotivada de un vocablo. En suma, para ser efectiva, la minificción debe responder con exactitud al principio que, según el lingüista estadounidense Charles Hockett, dintingue la "literatura" de otros tipos de escritura: a saber, debe ser un texto cuyos lectores desearán preservarlo, indefinidamente, sin cambio alguno. Y esto sólo puede conseguirse mediante el extremo cuidado del lenguaje, ya sea para mantener sus características primordiales o para violentarlas creativamente.


II

DISCURSO
Sus manos dibujaban en el aire palabras, esculpían con una perfección abrumadora cada uno de sus argumentos. Derecha, izquierda, dedos abiertos, palmas hacia fuera, leve ondulación. De vez en cuando sujetaba el bolígrafo con la derecha para remarcar una idea. Llegó un momento en que me olvidé por completo de su voz porque ya estaba viendo lo que decía. Y me aterró aquella forma soberbiamente perversa que usaba para mentirnos.

 

III

Cuando a uno le obsesiona una idea, es porque ahí hay un cuento. Y, con suerte, después vendrán otros muchos, porque las obsesiones se vuelven recurrentes. Lo que llamamos pena o dolor suele nacer de nuestra incapacidad para entablar una relación viable con este valle de lágrimas. A veces comprendemos las razones, otras no. Pero siempre nos queda el salvavidas de la escritura. Como le gustaba decir al peruano Julio Ramón Ribeyro, «escribir es inventar un autor a la medida de nuestro gusto».

*

(1) David Lagmanovich, en José Alberto García Avilés y la estética de la minificción.
Prólogo del libro Dos minutos: microrrelatos.
Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid 2008.

(2) José Alberto Avilés, Dos minutos: microrrelatos.
Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid 2008.

(3) José Alberto Avilés, Dos minutos: microrrelatos.
Extraido del apartado Introducción.
Ediciones Internacionales Universitarias, Madrid 2008.

 

 

Arriba